24h Madrid.

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Después de 11 meses de renovación y una inversión de 3,1 millones de euros, la Puerta de Alcalá muestra su transformación finalizada.

Después de 11 meses de renovación y una inversión de 3,1 millones de euros, la Puerta de Alcalá muestra su transformación finalizada.

MADRID, 20 Dic.

La emblemática Puerta de Alcalá ha mostrado al público su nuevo aspecto después de once meses de trabajos y una inversión de 3,1 millones de euros. En esta intervención, han participado 150 profesionales que han logrado devolver al monumento su esplendor original.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha visitado la Puerta de Alcalá y ha destacado la complejidad técnica extraordinaria de los trabajos realizados para solucionar los problemas significativos de desgaste de los materiales. Además, ha señalado que esta intervención es la más completa, profunda y necesaria en los últimos 30 años y ha obtenido información valiosa para garantizar que el monumento se mantenga en perfectas condiciones en los próximos años.

La restauración de la Puerta de Alcalá ha sido una prioridad para el área de Cultura, Turismo y Deporte, promovida y llevada a cabo por la Dirección General de Patrimonio Cultural. Era necesario abordar los trabajos de consolidación estructural de los conjuntos escultóricos, eliminar las humedades, reemplazar el plomo de la cubierta y tratar la piedra en todas las fachadas.

Antes de comenzar la intervención integral, se realizaron una serie de estudios previos que permitieron conocer la historia material del monumento, evaluar su estado de conservación y determinar las patologías que afectaban al monumento. Estos estudios también establecieron la metodología de trabajo más adecuada utilizando tecnología avanzada.

Se formó un equipo interdisciplinario compuesto por expertos en el tratamiento de materiales pétreos para llevar a cabo la intervención integral. Durante 16 meses de trabajo, alrededor de 150 profesionales se dedicaron a estabilizar los riesgos de deterioro del monumento y consensuaron los criterios de intervención basados en recomendaciones y protocolos nacionales e internacionales de conservación del patrimonio cultural.

Para contar con el asesoramiento técnico necesario, se colaboró con el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), la institución nacional más relevante y prestigiosa en la restauración del patrimonio cultural.

Desde su construcción en la época de Carlos III, la Puerta de Alcalá ha sido objeto de numerosas intervenciones para preservar su conservación y disfrute público. La última restauración importante se realizó en 1992 y desde entonces se han llevado a cabo intervenciones de menor importancia. El proyecto actual de restauración comenzó a diseñarse en 2022.

Se utilizaron diversas técnicas, como escaneo y modelado 3D, para obtener un modelo tridimensional del monumento mediante drones. También se realizaron ensayos de tratamiento utilizando muestras y análisis en laboratorio para conocer la composición del material y su respuesta a diferentes tratamientos de limpieza y consolidación.

Se analizó el estado de la piedra, sus características fisicoquímicas y su estado de conservación, así como las fisuras y grietas presentes en los grupos escultóricos. También se estudió la cubierta de plomo, su construcción y conservación, para identificar sus componentes y posibles daños.

Los estudios previos revelaron que la Puerta de Alcalá presentaba factores de degradación intrínsecos y extrínsecos debido al uso de materiales de diferente naturaleza. La principal tarea de la restauración fue lograr la consolidación estructural de los grupos escultóricos, lo cual implicó el saneamiento de los anclajes metálicos, el cosido de elementos sueltos, la eliminación de morteros antiguos y la protección de la piedra contra futuros daños mediante limpieza e hidrofugado.

Todas las actuaciones fueron verificadas mediante ensayos de laboratorio para comprobar la compatibilidad de los materiales y su resistencia al envejecimiento. Además, se realizaron cálculos estructurales para determinar los refuerzos necesarios.

La restauración de la Puerta de Alcalá también incluyó un control arqueológico y un registro documental que ayudarán en futuras programaciones de mantenimiento. Además, se implementó un programa de conservación preventiva con revisiones periódicas, facilitadas por la instalación de una línea de vida para acceder a la cubierta del monumento de manera segura.

Por último, se puso en marcha un proyecto experimental para proteger el monumento de los daños causados por las palomas. Se utilizó un halcón peregrino y dos águilas Harris para ahuyentar a las aves y evitar que deterioren el monumento con sus excrementos.

Durante todo el proceso, se prestó especial atención a la comunicación y difusión de las actuaciones, permitiendo a los ciudadanos participar en este momento histórico. A través del programa "Abierto por Restauración", más de 12.100 visitantes pudieron conocer de cerca los estudios previos y la restauración de la Puerta de Alcalá.