Banco Santander
- Dirección P.º de la Florida, 59, 28008 Madrid
- Localidad Madrid (Madrid)
- Teléfono 915 41 25 57
- Web bancosantander.es/
Horario
- sábado: Cerrado
- domingo: Cerrado
- lunes: De 8:30 a 14:30
- martes (Día de la Constitución): De 8:30 a 14:30, El horario podría cambiar
- miércoles: De 8:30 a 14:30
- jueves (Día de la Inmaculada Concepción): De 8:30 a 14:30, El horario podría cambiar
- viernes: De 8:30 a 14:30
Opiniones de clientes
¡!!Quién ha visto y quién ve dicha sucursal!!! . He acudido esta mañana con mi hermana en silla de ruedas para comunicarles el cobro de comisiones indebidas y la cancelación de dicha cuenta y para mi sorpresa la sub-directora que me ha atendido de muy malas maneras me ha comunicado que no se iba a molestar en salir a la calle y atender a mi hermana. También me ha dicho que está al corriente de que dicha oficina está inaccesible y que son numerosas las quejas por ello y que si quería cancelar la cuenta que me fuese a otra sucursal como así he hecho para cancelar la cuenta. Si este es el trato tan sumamente deleznable que sus empleados ofrecen a un antiguo compañero/ empleado de dicho banco y a una persona con diversidad funcional en silla de ruedas, no quiero ni imaginarme el comportamiento a sus clientes el cual es evidente por los comentarios en las redes sociales. ¡Es absolutamente vergonzoso el trato que Ustedes dan!! Lo mejor que puede hacer el banco Santander es cerrar dicha oficina y despedir a dicha empleada. Es patético e intolerable utilizar su embarazo para no atender a un cliente apropiadamente. Sin lugar a dudas retiraré todas las cuentas con Ustedes y no realizaré el crédito hipotecario que tenía previsto hacer en los próximos meses.
La cajera es muy amable. El horario de caja lo podrían ampliar.
Fui a pagar un recibo de tasas de la universidad en caja presencial, porque el cajero automático no me dejaba realizar la operación. El señor que estaba atendiendo en ese momento se puso a regañarme porque el recibo estaba "mal impreso" y en vez de pagármelo ahí él mismo, me mandó otra vez al cajero a que me las arreglase yo misma mientras él miraba a ver qué estaba haciendo mal. No le dio la gana de hacerlo en caja a pesar de que no tenía otra cosa que hacer...