Unicaja Banco
- Dirección Calle del Prof. Waksman, 5, Planta 1, 28036 Madrid
- Localidad Madrid (Madrid)
- Teléfono 917 03 55 26
- Email [email protected]
- Web unicajabanco.es/es/mapa-de-oficinas-y-cajeros?utm_source=google-maps&utm_medium=referral&utm_campaign=gmb-web_lbk_oficina%20de%20empresas_madrid_madrid_7401000
Horario
- sábado: Cerrado
- domingo: Cerrado
- lunes: De 8:30 a 14:15
- martes (Día de la Constitución): De 8:30 a 14:15, El horario podría cambiar
- miércoles: De 8:30 a 14:15
- jueves (Día de la Inmaculada Concepción): De 8:30 a 14:15, El horario podría cambiar
- viernes: De 8:30 a 14:15
Opiniones de clientes
Fuimos con pocas esperanzas de hacer las gestiones pendientes que teníamos por las reseñas que habíamos visto sobre esta sucursal. Además, solo teníamos esa mañana para hacer varias gestiones en Madrid ya que vivimos en el extranjero y estábamos de paso. Nos sorprendió el buen trato y la profesionalidad con las que nos atendieron. Ningún problema a la hora de conseguir el certificado de deuda cero y cerrar las cuentas. Incluso nos aconsejaron de como hacer el levantamiento en el registro de la propiedad sin coste extra. Por nuestra parte ningún problema, todo lo contrario.
Pongo una estrella por que no me deja no poner ninguna. Es el peor banco que me he podido echar encima, tuvimos que ponernos con ellos porque así podíamos comprar nuestra casa. Las chicas de la oficina son maravillosas y la única pena que trabajan allí. El banco se queda con tu dinero. Nos clonaron la tarjeta de mi marido y haciendo denuncia y viendo que teníamos nosotros la tarjeta y que obviamente no podíamos haber echo dichas compras no nos quieren devolver nuestro dinero porque dicen que se ha echo con tarjeta física, aparte te cobran asta por respiras si no tienes trabajo te penalizan por nómina y todo. En fin que es un banco que no aconsejare en la vida es más en nada que pueda me iré.
Trabajo con cinco entidades bancarias. Tengo la desgracia de que una de ellas, UNICAJA, me tiene asignada esta sucursal. No atienden al teléfono; no atienden al correo electrónico. A veces ni te hacen caso cuando vas físicamente a la oficina. La displicencia del personal es repugnante, con un halo de superioridad que no lo justifican con su trabajo, negligente y desganado. La paciencia se me ha agotado y, en breve, dejaré de tener mi dinero con ellos y lo llevaré a otro banco que lo aprecie.