En un avance significativo hacia la mejora del sistema de transporte público, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha comenzado el proceso de licitación para el estudio de viabilidad que evaluará la conexión ferroviaria de Cercanías entre Móstoles y Navalcarnero, en Madrid.
Con un presupuesto que alcanza los 738.100 euros, incluyendo IVA, el estudio debe completarse en un plazo de 24 meses. Esta información se ha hecho pública recientemente mediante la Plataforma de Contratación del Sector Público.
El análisis abarcará el suroeste y oeste de la comunidad, explorando además otras iniciativas para ofrecer un servicio ferroviario a municipios cercanos. Se evaluará, entre otras cosas, cómo la extensión a Navalcarnero puede integrarse adecuadamente con los planes de expansión de la red de Cercanías de Madrid.
El estudio también se enfocará en la movilidad de las localidades colindantes hacia las nuevas estaciones proyectadas, buscando diseñar un sistema de transporte público que multiplique los beneficios de las nuevas líneas para una mayor cantidad de habitantes en la región.
Desde el Gobierno se considera que llevar el servicio de Cercanías hasta Navalcarnero representa una oportunidad valiosa, dado el potencial de crecimiento de esta área. Además del propio municipio de Navalcarnero, se espera que diversas comunidades circundantes, como Cenicientos, Sevilla la Nueva y Navas del Rey, se beneficien de esta conexión.
El contrato, que resultará de esta licitación, permitirá analizar el estado actual de las obras de conexión en ejecución, interrumpidas en 2012 por la Comunidad de Madrid. Se examinará el avance de las obras y su posible utilización, total o parcial, como parte de este nuevo estudio de viabilidad.
Un aspecto crucial será realizar un análisis funcional de la estación de Móstoles-El Soto, que podría convertirse en una estación intermedia en la nueva línea, según destacan desde el Ministerio.
El Gobierno ha enfatizado que estos trabajos contribuirán a fomentar una movilidad metropolitana sostenible, mejorando la accesibilidad y cohesión social a través de un sistema ferroviario de alta calidad. Estas acciones están alineadas con la Estrategia de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada 2030, que busca resolver problemas reales de movilidad y promover el crecimiento económico.
En 2022, se aprobó también una Estrategia Indicativa para el desarrollo y renovación de la infraestructura ferroviaria, estableciendo un marco y directrices para asegurar la sostenibilidad del sistema ferroviario a futuro. La viabilidad de la conexión entre Móstoles y Navalcarnero es un aspecto que se enmarca en estas prioridades.
El ministro Óscar Puente tuvo una reunión en junio con el alcalde de Navalcarnero y el delegado del Gobierno en Madrid, donde expresó la disposición del Ministerio para avanzar con la construcción de lo que falta del proyecto. En este contexto, pidió a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, su colaboración, dado que la normativa ferroviaria requiere un estudio de viabilidad previo a cualquier obra.
Puente subrayó la necesidad de que la Comunidad de Madrid entregue toda la documentación sobre la infraestructura ya construida, para poder evaluar el estado actual y los pasos necesarios para la finalización del proyecto. "Es esencial entender qué se ha construido y qué falta por hacer", afirmó el ministro.
Además de la documentación, se solicitó la cesión de la parte de la infraestructura ya construida. El Ministerio se compromete a llevar adelante las obras, aunque Puente destacó que la responsabilidad primero recaía en la Comunidad de Madrid, que había comenzado el proyecto y lo había dejado sin concluir durante 15 años.
Desde el Ayuntamiento de Navalcarnero se han hecho llamados reiterados para que las administraciones se involucren en lo que consideran un "agravio" para los habitantes de la zona.
El consejero de Vivienda y Transportes de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, ha ofrecido su colaboración al Ministerio para completar la obra de Cercanías. Sin embargo, el portavoz del Gobierno regional ha instado al Gobierno de España a dejar de lado las excusas y ocuparse del asunto, recordando que la infraestructura ya había sido ofrecida junto a una inversión significativa por parte de la Comunidad.
El proyecto de extensión de la línea de Cercanías ha tenido un recorrido complicado, iniciado en 2009 bajo la gestión de la expresidenta Esperanza Aguirre, con una asignación de 369 millones de euros para construir 15 kilómetros de vías y siete estaciones, que debían estar operativas en 2015. Sin embargo, fue interrumpido en 2010 por la constructora OHL, y tras diversos fallos judiciales, la Comunidad finalmente abandonó el proyecto, instando al Ministerio a asumirlo.
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