La Audiencia renuncia a juzgar a siete implicados en protestas contra restricciones por Covid.
En un reciente giro judicial, la Audiencia Provincial de Madrid ha decidido no mantener el juicio programado para este miércoles, en el que estaban implicados siete personas acusadas de participar en disturbios ocurridos en la capital durante una protesta contra las restricciones impuestas por la pandemia el 1 de noviembre de 2020.
El tribunal ha optado por suspender las audiencias y reassignar el caso a los juzgados de lo Penal de Madrid, dado que se trata de un asunto relacionado con desórdenes públicos, por el que se enfrentan a penas de hasta dos años de prisión.
La Fiscalia sostiene que los sucesos en cuestión constituyen un delito de desórdenes públicos, además de un atentado contra agentes de la autoridad. Así, se solicita que cada acusado enfrente un total de dos años y seis meses tras las rejas.
De acuerdo con la Fiscalía, la manifestación fue convocada a través de redes sociales en las cercanías de la emblemática Puerta del Sol, sin que se comunicara previamente a la Delegación del Gobierno. Un numeroso grupo de personas se unió a la protesta, entre ellas, los siete acusados.
Los fiscales argumentan que, durante el desarrollo de la manifestación, los acusados, junto a otros individuos no identificados, habrían tratado de vulnerar los dispositivos de seguridad policial, lanzando piedras y objetos contundentes hacia la Comisaría de Distrito Centro.
Después, el grupo se diseminó por varias calles del centro de la ciudad, dirigiéndose hacia el Congreso de los Diputados, donde continuaron arrojando objetos contra los agentes en áreas como el Paseo del Prado.
La respuesta policial incluyó el uso de material antidisturbios para controlar a los manifestantes, quienes fueron finalmente detenidos en distintos puntos, como las cercanías de la Plaza de Cibeles.
El escrito del Ministerio Público destaca que los acusados mostraron una actitud “agresiva y desafiante” hacia los agentes, interrumpiendo el orden público en una de las zonas más concurridas de Madrid en una noche ya complicada por las restricciones sanitarias impuestas durante las épocas más críticas de la pandemia.