MADRID, 15 de octubre.
La Comunidad de Madrid se prepara para establecer la jornada partida como el modelo estándar en los colegios públicos de Educación Infantil, Primaria y Educación Especial, con el fin de potenciar el rendimiento académico de los estudiantes y facilitar la conciliación familiar.
Este miércoles, el Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de un informe relacionado con la solicitud de dictamen de la Comisión Jurídica Asesora, un paso crucial hacia la aprobación final de este nuevo Decreto, como ha señalado Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local.
La administración regional aboga por este cambio como una manera de "ampliar la capacidad de elección de las familias madrileñas". En la actualidad, el 75% de los centros públicos operan con horario continuado, mientras que el 25% restante tiene un horario que incluye clases tanto por la mañana como por la tarde.
El nuevo decreto estipulará que, en términos generales, la jornada escolar se estructure en dos sesiones, una por la mañana y otra por la tarde, separadas por un interludio de dos horas. No obstante, se mantendrá la opción de horario continuado durante los meses de septiembre y junio.
La única excepción a esta normativa será para aquellos colegios que ya contaban con la aprobación del horario continuado antes de la implementación de esta nueva regulación.
Adicionalmente, el texto legal establece un procedimiento para que estos centros educativos puedan solicitar la transición a un horario partido si así lo desean. Esta iniciativa deberá ser impulsada por al menos un tercio del Consejo Escolar, que a su vez deberá informar al claustro y convocar una consulta obligatoria entre las familias, quienes podrán votar de manera presencial, por correo o de forma telemática.
Una vez completada la votación, el presidente del Consejo Escolar comunicará el resultado al claustro y a los integrantes del órgano, mientras que el director se encargará de informar a la Dirección de Área Territorial correspondiente.
Esta última será la encargada de autorizar o rechazar el cambio de horario, considerando criterios organizativos, pedagógicos y de conciliación familiar, además de los resultados de las consultas. Todo este proceso deberá concluir antes del 15 de marzo de cada año.
Según la información proporcionada por el Gobierno regional, diversos estudios científicos respaldan la idea de que una jornada escolar equilibrada, que combine tiempos de enseñanza con momentos de ocio, alimentación y descanso, no solo mejora el rendimiento académico de los estudiantes, sino que también promueve su bienestar. Asimismo, se enfatiza la importancia de respetar "el adecuado crecimiento, maduración y desarrollo personal y social de los menores".
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