24h Madrid.

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La Comunidad señala que la intención de Sánchez no es resguardar a los menores en redes sociales, sino ejercer control sobre los contenidos: “Es una trampa”.

La Comunidad señala que la intención de Sánchez no es resguardar a los menores en redes sociales, sino ejercer control sobre los contenidos: “Es una trampa”.

En un giro inesperado de los acontecimientos, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, ha puesto en duda las intenciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en relación con la protección de los menores en las redes sociales. Durante una rueda de prensa celebrada este miércoles, García Martín argumentó que las medidas que propone Sánchez, como la restricción del uso de estas plataformas para los menores de 16 años, no son más que un intento de "controlar los contenidos".

El consejero, en una crítica contundente, instó a la ciudadanía a desconfiar de las propuestas de Sánchez, advirtiendo que en lugar de centrar sus esfuerzos en la seguridad de los menores, lo que se busca es una forma de censura sobre lo que se puede ver y compartir en estos espacios digitales. "No caigamos en la trampa de hablar de protección, cuando en realidad lo que se persigue es un control absoluto", señaló García Martín en su discurso tras el Consejo de Gobierno.

En sus declaraciones, el consejero también caracterizó a Sánchez como alguien con "vocación de autócrata" que aspira a ejercer un dominio no solo sobre las redes sociales, sino también sobre las instituciones del país y los medios de comunicación. Esta visión crítica pone de manifiesto una preocupación creciente sobre los límites del poder gubernamental en la esfera digital.

Por otro lado, García Martín destacó el compromiso histórico de la Comunidad de Madrid en la protección de los menores, subrayando que han sido "pioneros" en esta tarea desde hace años. Recordó que esta comunidad fue la primera en establecer la prohibición del uso del teléfono móvil en las aulas, y afirmó que son los únicos en establecer límites en el uso de dispositivos electrónicos en el ámbito escolar.

La nueva normativa relativa a las plataformas digitales pretende establecer mecanismos de verificación de edad más rigurosos, además de crear un sistema que permita seguir la "huella de odio y polarización" en línea, lo que despierta un amplio debate sobre las implicaciones de tales medidas en la libertad de expresión y el acceso a la información en la era digital.