24h Madrid.

24h Madrid.

Libertad para la comerciante en Usera, tras la denuncia de Chanel y Gucci por supuestas falsificaciones.

Libertad para la comerciante en Usera, tras la denuncia de Chanel y Gucci por supuestas falsificaciones.

En un fallo significativo para el comercio local, el Juzgado de lo Penal número 21 de Madrid ha declarado inocente a una comerciante del barrio de Usera, absolviéndola de varios delitos graves relacionados con la propiedad industrial, la salud pública y el intrusismo profesional. Este caso fue llevado a cabo por grandes marcas de lujo que incluyeron a nombres reconocidos como Louis Vuitton, Chanel y Gucci, entre otros.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, exonera completamente a la comerciante, quien fue defendida por el bufete Ospina Abogados. Esta decisión llega tras un prolongado proceso judicial que generó un intenso debate sobre la distribución y falsificación de productos de lujo en el mercado local.

Los orígenes del caso se remontan a una inspección policial realizada en 2019 en un establecimiento ubicado en la calle Dolores Barranco, donde se encontraron numerosos artículos que se sospechaban eran falsificados, abarcando desde bolsos y prendas de vestir hasta productos cosméticos. También se indagó sobre la posible realización de tratamientos estéticos no autorizados en el sótano del local.

La Fiscalía de Madrid había solicitado una pena de hasta tres años de prisión para la propietaria, además de una considerable indemnización a favor de las marcas que la denunciaron, argumentando que existían pruebas suficientes de la venta de mercancías falsas.

No obstante, la jueza encargada del caso ha optado por aplicar el principio 'in dubio pro reo', dado que no se logró demostrar que la acusada tuviera conocimiento de la venta de los productos incautados. Esta decisión subraya la importancia del debido proceso legal y la presunción de inocencia.

La defensa, liderada por el abogado penalista Juan Gonzalo Ospina, afirmó que la comerciante era meramente la titular del local y que había arrendado su negocio a otra persona de origen chino, quien se encargaba de las operaciones comerciales y del personal.

Además, el tribunal apuntó que no se demostró que los cosméticos en cuestión fueran perjudiciales para la salud ni que la acusada llevara a cabo ninguna actividad médica o estética en el sótano del local. Este aspecto es crucial en un contexto donde la salud pública y la regulación de productos estéticos son temas de creciente preocupación.

Pese a testimonios de un agente policial que mencionó la existencia de material médico y una perito de la Agencia Española del Medicamento que encontró productos sin el etiquetado adecuado, la defensa argumentó que la comerciante no tenía conocimiento de dichas actividades, ya que el espacio estaba alquilado y operado por terceros.

Finalmente, con esta decisión, la Justicia ha desestimado las acusaciones de las grandes marcas de moda, eximiendo a la comerciante de cualquier responsabilidad penal. Además, se ha ordenado que las costas del proceso sean asumidas a cargo del Estado, un reflejo del compromiso con la equidad y la defensa de los derechos de los pequeños comerciantes frente a las grandes corporaciones.