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Madrid 25 de Marzo de 2026 · 07:14h 4 min de lectura

Paquetería pierde 35 adoquines Stolpersteine en homenaje a víctimas del nazismo en Madrid.

En Madrid, la situación se ha tornado preocupante tras la desaparición de 35 placas conmemorativas del proyecto Stolpersteine, que rinde homenaje a las víctimas del régimen nazi. Estas piezas, que deberían haber llegado desde Alemania, se encuentran en paradero desconocido, lo que incluye siete adoquines destinados a un acto de memoria en Vallecas programado para el próximo mes de abril.

Jesús Rodríguez, quien junto a su esposa Isabel Martínez colabora con esta iniciativa alemana en Madrid, explicó a Europa Press la confusión que rodea al envío. Aseguró que el paquete, con un peso de aproximadamente 70 kilos, nunca llegó a su hogar, a pesar de que esos componentes son demasiado pesados para extraviarse con facilidad. “Es inquietante que un envío así se haya perdido”, declaró.

Rodríguez relató cómo el seguimiento del paquete se complicó desde un principio, comenzando por un error en la dirección que fue subsanado rápidamente. Sin embargo, la situación no mejoró, ya que el estado del envío fluctuaba constantemente. “Durante días, la información mostraba que estaba en estado pendiente de entrega, luego que no había salido para reparto y finalmente como si hubiera sido entregado, cuando realmente no hemos recibido nada”, precisó.

Después de enfrentarse a la inacción de la empresa de paquetería tras varias reclamaciones, el último informe sobre el paquete señalaba que estaba siendo devuelto a Alemania. “Estamos confundidos, ya que nunca pasó por nuestra dirección. ¿Por qué devolverlo sin explicación?”, se lamentó Rodríguez.

Este envío perdido contenía las placas que se iban a colocar en Madrid, incluyendo las siete previstas para el homenaje en Vallecas el 28 de abril, un evento que espera contar con la presencia del creador del proyecto, Gunter Demnig, como adelantó Rodríguez.

“Gunter viene desde Burdeos, solo estará en Madrid unas horas para colocar las piedras y luego regresará a Alemania. Ha estado en España cada año y ha visitado Madrid anteriormente, haciendo este evento aún más especial”, subrayó Rodríguez.

La pérdida de los adoquines supone un riesgo para la ceremonia, ya que muchas familias han estado esperando con ansias el día del homenaje. “Es un momento fundamental para ellos y estamos en la incertidumbre sobre si contaremos con las placas”, expresó, reflejando su preocupación por la logística del evento.

Con el objetivo de resolver esta situación, ya están en contacto con el equipo en Alemania para tratar de localizarlas. Si el rastreo no tiene éxito, estarán obligados a considerar la fabricación de nuevas placas para poder cumplir con la programación del acto. “Nuestro temor mayor es que se hayan perdido para siempre”, enfatizó Rodríguez.

Hasta la fecha, Madrid ha acogido la instalación de 112 Stolpersteine, y los adoquines en Vallecas marcan una nueva etapa significativa que se realiza con la colaboración de las familias de las víctimas. El proyecto fue aprobado por la Junta Municipal de Puente de Vallecas, con el apoyo de todos los grupos políticos presentes, excepto Vox, que decidió abstenerse en la votación.

El concepto de Stolpersteine fue introducido por Gunter Demnig en 1997 en el barrio de Kreuzberg, Berlín. Este objetivo busca honrar la memoria de las personas que sufrieron bajo el régimen nazi, a través de la colocación de adoquines que contienen datos biográficos de las víctimas justo frente al último domicilio conocido.

“Se instalan en la puerta de la casa donde vivieron, lo que les otorga un significado especial y lo diferencia de otros memoriales. Es un tributo íntimo en un lugar lleno de recuerdos para los seres queridos”, explicó Rodríguez, añadiendo que esta es una de las razones por las que el proyecto resuena tanto en las comunidades.

Desde su inicio, se han colocado más de 122,000 de estas piedras a través de Europa, constituyendo una de las iniciativas de memoria histórica más importantes a nivel global. En Madrid, el primer adoquín se instaló el 20 de abril de 2019, y desde entonces el proyecto ha cobrado fuerza gracias al esfuerzo de personas como Rodríguez y Martínez, quienes representan el impulso vital de esta acertada iniciativa.

Rodríguez también destaca la dimensión educativa del proyecto y su potencial para generar itinerarios por la ciudad que ayuden a difundir la historia de las víctimas. “Este homenaje es un gesto personal ubicado en la misma calle donde vivieron, lo cual resulta especialmente conmovedor para las familias”, concluyó.

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