Sentenciado a 50 años por el homicidio de su pareja y un hombre en un incendio intencionado en Torrejón.
**MADRID, 26 de marzo.** Un tribunal madrileño ha dictado una sentencia contundente contra un hombre, quien ha sido condenado a más de cinco décadas tras las rejas por el homicidio de su pareja y un amigo, en un trágico incendio intencionado ocurrido en una nave okupada en Torrejón de Ardoz durante agosto de 2022.
El fallo, al que tuvo acceso Europa Press, incluye la consideración del acusado como el autor principal de dos asesinatos, junto con un delito de incendio y otro de maltrato habitual. La justicia ha sido clara en su evaluación de los hechos, resaltando la gravedad de las acciones del condenado.
En este contexto, cabe mencionar que dos personas que fueron inicialmente acusadas en el caso han sido absueltas, ya que la acusación fue retirada el último día del juicio. Esta decisión se tomó en razón del principio acusatorio y porque no se probó su implicación en los sucesos.
Durante el proceso, se estableció que el individuo mantenía una relación con Esther, la víctima, que había estado marcada por un patrón de violencia física y psicológica durante al menos dos años. La tensión aumentó dramáticamente cuando el acusado se enteró de que Esther había comenzado a salir con otro hombre, lo que intensificó una serie de amenazas y actos agresivos por parte de él.
El infierno se desató en la madrugada del 20 de agosto de 2022, cuando Esther y Youssef estaban descansando en la parte superior de la nave. Aprovechándose de su indefensión, el acusado se introdujo en el lugar y, utilizando acelerantes, provocó un fuego en múltiples puntos, lo que garantizó la rápida propagación de las llamas y cerró cualquier vía de escape.
Ambas víctimas fallecieron asfixiadas por los gases tóxicos del incendio, sin la más mínima oportunidad de defensa o huida debido a que estaban dormidos. La magnitud del fuego obligó a evacuar no solo la nave okupada, sino también edificios cercanos, lo cual representó un grave riesgo para la vida de otras personas en la zona.
El tribunal subrayó que los crímenes cometidos se llevaron a cabo con alevosía, dadas las circunstancias de total vulnerabilidad de las víctimas y el uso del fuego como herramienta mortal. En el caso de Esther, se añadieron agravantes por la relación de pareja y de género, subrayando que el crimen se enmarcó en un contexto de dominación y control masculino sobre la mujer.
La condena por incendio se fundamenta en los peligros significativos que representó para la vida y la integridad de terceros, en razón de la gran magnitud del fuego. Además, se probó el maltrato habitual, evidenciado por múltiples episodios de violencia en la convivencia, respaldados por testimonios y documentación pertinente.
La sentencia resultante establece que el acusado deberá cumplir un total de 22 años y medio de prisión por el asesinato de su pareja, 20 años por el homicidio de Youssef, 15 años por el delito de incendio y medio año por maltrato habitual. Además, se le impone un período de libertad vigilada de hasta diez años tras cumplir su condena, así como el pago de indemnizaciones que ascienden a 100.000 euros por cada progenitor de las víctimas y 30.000 euros para cada hermano, junto con los arreglos por los daños materiales en la nave incendiada.