El Capricho es un jardín de cuento en la ciudad de Madrid, situado en el barrio de Barajas. Su construcción data del siglo XVIII y fue encargada por la Duquesa de Osuna, una mujer apasionada por la botánica y la literatura.
El diseño del jardín es obra de los mejores jardineros y arquitectos de la época, y su nombre hace referencia a la idea de crear un espacio donde se pudiera dar rienda suelta a la imaginación y a la creatividad.
En la década de 1830, se celebraron en El Capricho algunas fiestas en las que participaron famosos poetas y escritores de la época, como José de Espronceda y Gustavo Adolfo Bécquer, lo que contribuyó a su difusión y popularidad entre la gente de Madrid.
El Capricho cuenta con una superficie de 14 hectáreas, donde se mezclan diferentes estilos de jardín, como el jardín francés, el jardín inglés y el jardín italiano.
Este jardín se encuentra en la parte más alta del parque, y su diseño se caracteriza por la presencia de una serie de terrazas que descienden en cascada hacia la parte baja del jardín.
En esta zona, podemos encontrar una gran cantidad de esculturas y fuentes, entre las que destaca la Fuente de los Delfines, situada en el centro del jardín.
Este jardín se encuentra en la zona intermedia del parque, y su diseño se basa en la simetría y la geometría.
En esta zona, podemos encontrar la Casa de la Vieja, un pequeño edificio de estilo neoclásico que se utilizaba como lugar de reunión para la Duquesa de Osuna y sus amistades.
El bosque es la zona más amplia y extensa del parque, y su diseño se inspira en el jardín inglés, con caminos sinuosos y un aspecto más naturalista.
En esta zona, podemos encontrar una gran variedad de especies vegetales autóctonas y exóticas, así como una serie de edificaciones como el Pabellón de los Jardines, la Casa del Pescador o la Ermita de San Isidro.
Además de disfrutar de esta maravilla de la naturaleza, El Capricho ofrece diversas actividades para toda la familia.
El parque ofrece visitas guiadas para los que deseen conocer en profundidad la historia y el patrimonio artístico del jardín.
El Capricho se convierte en un escenario idílico para la celebración de conciertos y actividades culturales al aire libre, convirtiéndolo en un espacio perfecto para disfrutar de la música y el arte en un entorno natural incomparable.
Existe la posibilidad de disfrutar de un picnic en los amplios espacios verdes del parque, lo que lo convierte en una opción ideal para una tarde en familia o una escapada romántica.
El Capricho es uno de los tesoros de Madrid, un espacio que atrae a visitantes de todo el mundo por su belleza, sólida historia y la gran cantidad de actividades que ofrece. Un lugar donde la imaginación se mezcla con la creatividad para crear un jardín de cuento que no deja indiferente a nadie.