Dos detenidos por arrancar collares a mujeres mayores en Majadahonda
Dos detenidos en Majadahonda por robar collares a mujeres mayores con tirones violentos entre junio y septiembre. Consejos para protegerte en la calle.
Dos hombres han acabado en prisión acusados de arrancar joyas a mujeres mayores en plena calle en Majadahonda. Los robos se repetían entre junio y septiembre, y la Guardia Civil los ha parado.
El método era siempre el mismo. Uno de los dos esperaba en una moto con el motor encendido. El otro se acercaba a una mujer de edad avanzada, la agarraba con violencia y le arrancaba gargantillas o collares de un tirón. Y en cuestión de segundos desaparecían a toda velocidad. Nada de sutilezas: era un ataque directo, en la calle, a plena luz.
La investigación empezó al detectarse varios robos parecidos en poco tiempo. La moto que usaban resultó ser robada, y los agentes la localizaron finalmente en la capital. El 8 de octubre se detuvo a los dos hombres, a quienes se atribuyen tres robos con violencia e intimidación, además de la sustracción del vehículo y un delito contra la seguridad vial. Un juez decretó su ingreso en prisión provisional.
Lo que esto significa para el vecino de a pie es bastante claro. Quien vive en Majadahonda, o simplemente pasea por allí, sabe que este tipo de tirones suelen ocurrir en momentos rutinarios: ir a comprar, volver del mercado, sacar al perro. Las víctimas, además, no solo pierden una joya, muchas veces sufren caídas, golpes o un susto que tarda en pasar.
Ahora la clave está en si la detención corta la serie de robos o si aparecen nuevos casos. La investigación sigue abierta y es probable que se revisen otros hechos similares para ver si encajan con este grupo. Para las víctimas que todavía no han denunciado, la recomendación es clara: hacerlo cuanto antes, con fecha, lugar y descripción de lo ocurrido, porque cada denuncia ayuda a completar el cuadro.
Mientras tanto, conviene tomar algunas precauciones sencillas: evitar llevar joyas llamativas en la calle, sobre todo cuando se va solo, prestar atención a motos que se paran cerca de peatones y avisar a la Guardia Civil o a la Policía Local ante cualquier comportamiento sospechoso.