24h Madrid.

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Serrano (PP) pide que la Conferencia de Presidentes no se convierta en un evento de despilfarro a favor de Ábalos.

Serrano (PP) pide que la Conferencia de Presidentes no se convierta en un evento de despilfarro a favor de Ábalos.

En el contexto político actual en Madrid, Alfonso Serrano, secretario general del Partido Popular (PP) de la comunidad, ha manifestado su preocupación sobre la próxima Conferencia de Presidentes programada para este viernes. Durante un desayuno informativo, Serrano advirtió que este encuentro no debe ser un espacio para que José Luis Ábalos y otros políticos "se lleven el dinero" a su conveniencia, refiriéndose de manera crítica a las gestiones relacionadas con la financiación regional.

Serrano ha expresado su creencia de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene una "obsesión psicopática" hacia Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Además, enfatizó que, en el caso de que la Conferencia plantee una negociación para que Cataluña se quede con fondos de Madrid, la comunidad madrileña se alzará en oposición a tal medida.

En su discurso, el líder del PP en Madrid no escatimó en criticar a los independentistas catalanes, sosteniendo que no están en posición de "destruir" los recursos de España para beneficio propio. En sus palabras, Serrano enfatizó que "Barcelona no puede, ni debe, ser reconocida como la capital del país aprovechándose del dinero de Madrid".

Asimismo, el secretario general del PP ha caracterizado a la situación nacional como un "país en shock", enfrentando una "crisis en todos los sectores de la vida pública". Según Serrano, los ciudadanos se despiertan cada día a la expectativa de nuevos escándalos de corrupción o de concesiones que el Gobierno podría hacer para permanecer en el poder con el respaldo de sus aliados políticos.

Por último, Serrano apuntó su crítica hacia el debate en torno a la amnistía, indicando que algunos quieren implantar la idea de que la Constitución permite legislar sobre temas gravemente éticos, afirmando que podría leerse de tal manera que incluso medidas inaceptables como la esclavitud no estarían prohibidas. Con un tono de incredulidad, cerró resaltando lo absurdo de esta interpretación legal.