Seis grupos de bomberos permanecerán en Tres Cantos para supervisar y enfriar la zona afectada por el incendio forestal que arrasó cerca de 2.000 hectáreas en la región. El fuego ha sido controlado y la situación de emergencia ha sido clasificada como nivel 0, lo que indica un respiro en la lucha contra las llamas.
En una rueda de prensa realizada el 13 de agosto, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, comunicó las últimas novedades tras la reunión del comité asesor del Plan de Protección Civil contra Incendios Forestales (INFOMA). Antes de iniciar su discurso, se guardó un minuto de silencio en honor a las víctimas de los fuegos que han azotado tanto en Tres Cantos como en León.
La evolución del incendio fue más favorable de lo anticipado, gracias a las tormentas y ráfagas de viento que ocurrieron la tarde anterior. Sin embargo, se ha decidido mantener seis dotaciones en la zona para asegurar un enfriamiento efectivo y la vigilancia de cualquier posible reactivación del fuego en los próximos días.
"La realidad nacional respecto a los incendios es sumamente complicada. Hemos ofrecido el apoyo urgentemente necesario del Gobierno de la Comunidad de Madrid para enfrentar cualquier eventualidad, como hacemos de forma habitual con otras regiones", declaró Novillo, haciendo un llamado a la colaboración interregional.
El consejero también aprovechó la ocasión para resaltar el excepcional esfuerzo realizado por el personal de emergencia, señalando que el incendio fue "sin precedentes en la región" debido a su rápida expansión y al nivel de riesgo que representaba para la población.
A pesar de la gravedad de la situación, Novillo expresó una satisfacción notable por la efectividad de las acciones llevadas a cabo por los servicios de emergencia, agradeciendo la colaboración de la administración local y los diferentes ayuntamientos involucrados.
El impacto del fuego se estima en unas 2.000 hectáreas, aunque Novillo indicó que hay amplias zonas que han quedado intactas, permitiendo así la supervivencia de una importante cantidad de vegetación arbórea.
“La mayoría del terreno quemado corresponde a pastizales y matorrales; se espera que la cifra inicial de 2.000 hectáreas se reduzca tras un análisis más exhaustivo. Hasta ahora, hemos brindado soporte a los vecinos que regresan a sus hogares, y no se han reportado incidentes”, añadió.
El proceso de reducción de recursos se inició la tarde anterior con la desactivación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Ayuntamiento de Madrid y parte del personal de la Comunidad de Madrid, que incluye bomberos, brigadas forestales y agentes del SUMMA-112.
Los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid, junto con la Policía Judicial de la Guardia Civil y el Seprona, continúan trabajando en la investigación del origen y desarrollo del incendio.
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