Julio Iglesias conserva su título de Hijo Predilecto de Madrid al no haber condena judicial en su contra.
En el transcurso de una reciente sesión en el Pleno de Cibeles, la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, ha reafirmado la decisión de mantener a Julio Iglesias como Hijo Predilecto de la ciudad. Esto ocurre tras la propuesta presentada por el grupo político Más Madrid, que se topó con la oposición de los partidos PP y Vox, que votaron en contra de la revocación basándose en el Reglamento de Distinciones Honoríficas, el cual establece que solo se puede proceder a la anulación de honores en caso de una condena penal firme.
El mencionado reglamento aclara en su artículo 7 que las causas de revocación pueden incluir condenas penales firmes o la mencionada realización de actos que contravengan los criterios que justifiquen la entrega de una distinción. Rivera de la Cruz defendió que cancelar el título de Julio Iglesias no solo desvirtuaría el propósito del reglamento, sino que también sentaría un mal precedente en materia de seguridad jurídica y de la legitimidad de los reconocimientos conferidos por las instituciones.
En contraste, la concejala de Más Madrid, Carolina Elías, ha señalado la gravedad de la economía sumergida y cómo afecta a muchas mujeres en situaciones de vulnerabilidad extrema, quienes son explotadas en un contexto donde la violencia sexual se convierte en una preocupación tangible. Según Elías, estas situaciones son en buena parte ignoradas por una sociedad que no siempre actúa ante el sufrimiento de las mujeres, especialmente cuando ellas se encuentran en condiciones de pobreza o pertenencia a grupos minoritarios.
Elías comentó que el perfil de las trabajadoras que buscaba Julio Iglesias en su residencia en República Dominicana, según informes, suelen ser mujeres jóvenes y con escasa formación académica, lo que las convierte en víctimas propensas a la explotación. De esta manera, Más Madrid busca la revocación de la distinción para prevenir que casos similares continúen ocurriendo, no solo en el Caribe, sino a nivel global.
La respuesta de Rivera de la Cruz a las declaraciones de Elías fue contundente, catalogando su argumento como "papelón", especialmente cuando en el caso de Iglesias, la jurisdicción española se ha declarado incompetente para investigar acusaciones en su contra. La delegada también hizo hincapié en que lo que se busca desde la izquierda es desviar la atención sobre problemas internos, mencionando incidentes que involucran a otros políticos.
La concejala de Vox, Carla Toscano, defendió la inocencia de Iglesias, argumentando que la Fiscalía archivó la denuncia debido a la falta de pruebas concretas y que la resolución no implica un juicio sobre su culpabilidad. Toscano sugirió que el ataque a Iglesias es parte de un intento más amplio de la izquierda por generar distracción ante sus propias fallas en el gobierno.
El parlamentario socialista Jorge Donaire, por su parte, destacó que lo que se estaba discutiendo no era la carrera artística de Iglesias, que es reconocido a nivel mundial, sino la necesidad de revisar la entrega de honores de acuerdo con los valores de la ciudad de Madrid. Donaire subrayó que la decisión de la Fiscalía no debía confundirse con una absolución y que existían otros mecanismos para poder evaluar los hechos en otras jurisdicciones.
El PSOE expresó su respeto por la presunción de inocencia, pero enfatizó que esta no debería ser una excusa para evitar asumir responsabilidades al otorgar distinciones en nombre de la ciudad. La revocación de un honor constituye, en su opinión, un ejercicio legítimo de responsabilidad política que tiene como objetivo reflejar los valores de Madrid en sus decisiones institucionales.
Donaire recordó casos anteriores en los que han sido retiradas distinciones a personas cuyos actos no se alineaban con los principios de la ciudad, como sucedió con Putin, y ejemplificó con la carrera de Plácido Domingo, quien igualmente tuvo que enfrentar denuncias de conducta inapropiada hacia mujeres. Sin embargo, a pesar de sus controversias, su título no fue revocado, lo que abre un debate necesario y no un ataque a la presunción de inocencia, según argumentó.
Finalmente, el socialista concluyó que es sorprendente que tanto el alcalde como la presidenta regional se colocaran del lado de Julio Iglesias sin mostrar empatía hacia la problemática de las víctimas. La discusión, dijo, no debe centrarse en un juicio, sino en preservar el mensaje institucional, y abogó por revisar el reglamento junto con todos los grupos políticos y expertos en la materia, para aclarar los caminos a seguir en casos futuros.
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