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La Comunidad reconoce a la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano como Patrimonio Cultural.

La Comunidad reconoce a la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano como Patrimonio Cultural.

MADRID, 14 de enero.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado un gran paso para preservar la memoria cultural de la ciudad al declarar la Feria de Libros de la Cuesta de Moyano como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial. Este emblemático espacio madrileño, que ha estado en funcionamiento durante más de un siglo, es un claro reflejo de la rica tradición literaria y del comercio de libros antiguos y de segunda mano en la capital.

Según anunció Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, esta decisión busca salvaguardar no solo una feria, sino un símbolo viviente de la identidad cultural de Madrid. La Cuesta de Moyano representa una conexión profunda con la historia de la literatura y la lectura en la ciudad, algo fundamental en nuestra sociedad.

Ubicada en la calle de Claudio Moyano, cerca del Real Jardín Botánico y reconocida como parte del Paisaje de la Luz por la UNESCO, esta feria se destaca como una de las pocas de su tipo en España y Europa, parecida a los célebres bouquinistes del Sena en París. Su valor va más allá del comercio; es un espacio donde la cultura y la comunidad se entrelazan.

Desde su establecimiento en 1925, la Cuesta de Moyano ha trascendido su función como simple mercado para convertirse en un centro vibrante de intercambio cultural y social, donde la lectura y el conocimiento florecen. A pesar de las interrupciones ocasionadas por la Guerra Civil española y la pandemia, su espíritu ha permanecido intacto, manteniendo vivas las pasiones literarias de generaciones.

La historia de esta feria no solo se encuentra en sus libros, sino también en la literatura y el cine, donde ha dejado su huella en obras como 'Viaje a la Alcarria' de Camilo José Cela y 'Las bicicletas son para el verano' de Jaime Chávarri. Su singularidad y pervivencia son testimonio de los múltiples cambios que ha experimentado la sociedad española a lo largo del tiempo.

La Feria de la Cuesta de Moyano se remonta a las antiguas ferias de San Mateo, que existieron hasta finales del siglo XIX. Fue en 1919 cuando los vendedores comenzaron a plasmar su presencia frente al Real Jardín Botánico, y en mayo de 1925, el Ayuntamiento ratificó la creación de un mercado permanente que, con sus 30 puestos de libros usados, ha llegado a ser fundamental en la vida cultural de Madrid. Las icónicas casetas fueron diseñadas por el arquitecto municipal Luis Bellido.

Originalmente, en los años 20, la feria fue apodada la Feria del Boquerón, tras la observación del célebre Ramón Gómez de la Serna, quien comparó el precio de este pescado con el de un libro de segunda mano. A pesar de la adversidad de la Guerra Civil, el mercado se mantuvo operativo, cerrando solo durante unos breves días al inicio del conflicto.

Con el tiempo, las casetas originales fueron deteriorándose, lo que llevó a su demolición en 1986. Durante el período de reconstrucción, los puestos fueron trasladados de manera temporal al Paseo del Prado. En 2004, un incendio cercano causó otro traslado, pero en 2007, los libreros finalmente regresaron a su ubicación habitual, en un entorno peatonal revitalizado.

De cara al futuro, la gestión de estas casetas ha evolucionado de un sistema de herencia familiar hacia un modelo de licitación pública. En este sentido, tanto la Asociación de Libreros Cuesta de Moyano como la Asociación Soy de la Cuesta juegan un papel crucial en la preservación y el renacer de este valioso patrimonio cultural que representa la feria.