Madrid llora a 64 víctimas: el minuto de silencio que paró Cibeles
64 muertos y 107 hospitalizados por el choque de trenes en Toledo. Madrid se une en silencio y crece la presión política sobre el Gobierno.
Sesenta y cuatro muertos y 107 hospitalizados. Esa es la cifra que ha obligado a Madrid a parar en seco este martes.
El accidente ferroviario de Toledo, un choque mortal entre dos trenes, ha dejado un país conmocionado. Y en Cibeles, a los pies del Ayuntamiento, más de dos centenares de personas se han reunido para guardar cinco minutos de silencio por las víctimas.
La convocatoria partió de la Federación Española de Municipios y Provincias. Y la respuesta fue masiva. Allí estaban el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, junto a casi todos los grupos municipales de PP, PSOE y Más Madrid. También el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y varios dirigentes más.
Entre los dolientes hubo nombres que pesan en el mundo económico. La delegada de Hacienda madrileña, Engracia Hidalgo, lloraba a una amiga que murió en el accidente: la presidenta de la Fundación CEOE, Fátima Báñez, exministra de Empleo. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el de CEIM, Miguel Garrido, también se sumaron al silencio.
No todo fue unanimidad. Una veintena de personas del sindicato Solidaridad, cercano a Vox, desplegó una pancarta pidiendo la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente. Lo hicieron a pocos metros del acto oficial, lo que dejó clara la tensión política de fondo.
¿Qué significa esto para la gente de a pie? Para muchos madrileños que viajan cada día en tren, la pregunta es sencilla: ¿es seguro subirse? Y para las familias de las víctimas, el duelo llega acompañado de trámites, indemnizaciones y búsqueda de respuestas.
Lo que viene ahora depende de la investigación técnica sobre las causas del choque y de las decisiones políticas que se tomen después. Los afectados deberían estar atentos a los canales oficiales de información, pedir asesoramiento legal si tienen familiares heridos o fallecidos y guardar toda la documentación relacionada con el accidente. Y el resto de ciudadanos, mantenerse informados sin caer en bulos.