24h Madrid.

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Madrid: más allá de los roscones, descubre la dulce diversidad de sus tradicionales bizcotelas y costradas.

Madrid: más allá de los roscones, descubre la dulce diversidad de sus tradicionales bizcotelas y costradas.

En la época navideña, un dulce emblemático se roza con toda la tradición española: el roscón de Reyes. Sin embargo, Madrid se enriquece con una variedad de delicias que combinan la gastronomía y el patrimonio cultural, desde las bizcoletas de San Lorenzo de El Escorial hasta las crujientes costradas de Alcalá de Henares.

El sector de la pastelería en Madrid, representado por la Asociación de Empresarios Artesanos de Pastelería y Panadería (ASEMPAS), anticipa un mercado floreciente. El año pasado se comercializaron más de 2,9 millones de roscones en la temporada navideña, un número que se espera seguir creciendo a medida que se enfoquen en las preferencias del consumidor.

Ante la transformación en los hábitos de consumo, las panaderías madrileñas han optado por ofrecer porciones más pequeñas, adecuadas para todo tipo de familias. Así, los roscones de 500 gramos se han convertido en el nuevo estándar. Además, hay una notable disminución en el uso de azúcar y una mayor diversidad de opciones que consideran las intolerancias alimentarias, incluyendo versiones sin gluten y sin lactosa.

Una tendencia interesante es la desestacionalización del roscón, apareciendo en los escaparates desde noviembre. Datos recientes indican que más del 50% de los consumidores prefiere disfrutar de este manjar navideño con un relleno de nata o trufa, evidenciando una preferencia clara por las variaciones más indulgentes.

No obstante, la oferta navideña va más allá del roscón. ASEMPAS ha lanzado la iniciativa 'Dulces de Ciudades Patrimonio Mundial', buscando fusionar el patrimonio cultural, el turismo y la gastronomía en torno a los manjares más icónicos de localidades como San Lorenzo de El Escorial, Alcalá de Henares y Aranjuez, reconocidas por la Unesco.

Los maestros pasteleros han resaltado que cada uno de estos lugares no solo aporta un rico legado arquitectónico e histórico, sino que también cuenta con una tradición pastelera que define su identidad.

En San Lorenzo de El Escorial, las bizcotelas se llevan el protagonismo; estos suaves bizcochos de sabor almendrado son una joya de la repostería conventual. No podemos olvidar la famosa tarta de queso, conocida por su delicada y cremosa textura.

Alcalá de Henares, por otro lado, se asocia indudablemente con la costrada, un dulce que combina capas de hojaldre con crema y merengue, decorado con almendras picadas. Las rosquillas también tienen su lugar especial en las celebraciones de esta ciudad.

Finalmente, Aranjuez brilla por sus fresas y fresones, productos que han trascendido lo local y se han convertido en un atractivo turístico, ya sea en postres o simplemente bañados en chocolate, contribuyendo al renombre del municipio.