En un giro significativo en el ámbito de la salud pública, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha puesto de manifiesto hoy, en Madrid, que la Comunidad Autónoma de Madrid es la única que no ha aportado aún los datos solicitados sobre los programas de detección de cáncer de mama, colorrectal y de cérvix. Este compromiso, que debía ser cumplido por todas las comunidades autónomas desde el 12 de noviembre, ha suscitado preocupación en el Ministerio.
Durante una rueda de prensa previa al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), García expresó su descontento. “Prácticamente todas las comunidades han cumplido con la entrega de datos, salvo Madrid. Sería fundamental que esta región tuviera un compromiso más sólido hacia los pacientes y demostrara que los programas de cribado están operando de manera efectiva”, afirmó la ministra.
García también destacó que una vez que el Ministerio reciba toda la información necesaria, se elaborará un informe detallado que permitirá evaluar el estado de los programas de detección del cáncer en todo el territorio nacional. La ministra busca que esta evaluación sea un paso hacia la mejora de los servicios de salud disponibles para la ciudadanía.
La reunión del CISNS, que se lleva a cabo de forma telemática, ha visto una participación presencial limitada a representantes de Madrid, Cantabria, Asturias y Baleares, lo que subraya la situación política y sanitaria en juego.
Por su parte, la consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, ha criticado abiertamente a la ministra, acusándola de "madriditis aguda". Según Matute, García parece obsesionada con Madrid, con constantes referencias a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y al sector privado de la salud, lo que considera “lamentable” dado que la verdadera responsabilidad de la ministra es la gestión integral del Sistema Nacional de Salud (SNS).
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