En el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, un grupo de once solicitantes de asilo continúan en huelga de hambre, alegando ser saharauis perseguidos y demandando protección internacional en España. Tanto Sumar como Podemos han criticado al Gobierno por no acoger a estas personas, sugiriendo que se evita "molestar" a Marruecos.
Fuentes del Ministerio del Interior han confirmado que los solicitantes rechazaron el desayuno como forma de protesta, aunque hasta el momento no han requerido atención médica.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció que aquellos solicitantes de asilo que sean considerados no elegibles para protección internacional serán deportados, siguiendo la legalidad nacional e internacional y ratificación judicial.
Las autoridades explicaron que, de los 57 ciudadanos marroquíes en la situación, diez decidieron hacer huelga de hambre, aunque inicialmente solo cinco rechazaron la comida.
Tanto Podemos como Sumar han censurado al Gobierno por retrasar la decisión de proteger al grupo de saharauis, insinuando que se evita "molestar" a Marruecos.
El personal médico sigue de cerca la situación de los huelguistas, aunque hasta ahora no se ha requerido asistencia específica.
La abogada del grupo en huelga, Fatma El Galia, ha denunciado que casi treinta saharauis se encuentran en la misma situación en el aeropuerto, alegando ser activistas perseguidos y pidiendo protección internacional debido al peligro que corren en su país.
Los problemas con los solicitantes de asilo en Barajas llevaron al Gobierno a intervenir meses atrás para evitar el colapso de las instalaciones, implementando visados de tránsito en ciertos casos para prevenir fraudes al hacer escala en Madrid, especialmente de ciudadanos de países africanos como Mauritania, Senegal, Kenia o Marruecos.
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