24h Madrid.

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Vecinos de Ciudad Lineal y Salamanca rechazan el plan para cubrir la M-30 en Ventas.

Vecinos de Ciudad Lineal y Salamanca rechazan el plan para cubrir la M-30 en Ventas.

Un creciente descontento se ha manifestado entre las comunidades locales respecto a un ambicioso proyecto del Ayuntamiento de Madrid, que contempla la cubrición de un tramo de la M-30 a la altura del puente de Ventas. Este descontento ha sido articulado por diversas asociaciones vecinales en los distritos de Ciudad Lineal y Salamanca, las cuales han expresado sus preocupaciones a través de un comunicado emitido por Ecologistas en Acción.

En respuesta a lo que consideran una falta de atención a las verdaderas necesidades de sus barrios, se ha formado una coalición denominada 'Plataforma de Afectados M30', que agrupa a diversas organizaciones sociales y vecinales de ambas márgenes de la M-30, además de contar con el apoyo de Ecologistas en Acción y la Plataforma por el Derecho a la Ciudad.

El propósito de esta plataforma es claro: instar al Ayuntamiento a dejar de lado la propuesta de cubrición y, en su lugar, a desarrollar soluciones efectivas que mitiguen el impacto de la M-30 en las áreas adyacentes. Según señalan los activistas, es esencial priorizar el bienestar de las comunidades afectadas y proponer alternativas que realmente beneficien a los vecinos.

El proyecto en cuestión abarca la cobertura de 190 metros lineales de la M-30, utilizando una losa de hormigón de 16.550 metros cuadrados. Esta losa se extendería desde el sur del puente de Ventas hasta la cercanía del puente Ramón de Aguinaga, lo que ha despertado múltiples inquietudes entre los ciudadanos.

Las organizaciones vecinales argumentan que la magnitud de esta obra podría interferir significativamente en la vida cotidiana de los residentes, sugiriendo que los posibles beneficios no justifican los inconvenientes generados. A su juicio, el costo de la iniciativa es exorbitante, alcanzando la cifra de 87.700.000 euros, lo que representa más de 5.300 euros por metro cuadrado. Comparan este costo con el soterramiento de la A-5, que, según ellos, es más de cuatro veces inferior.

Además de las preocupaciones presupuestarias, los detractores del proyecto apuntan a su impacto ambiental, señalando que se prevé la tala de hasta 54 árboles de gran porte en ambos lados de la M-30. Aunque se tiene pensado replantar 200 árboles, los activistas consideran que el espacio destinado a su crecimiento, con un espesor de solo 1,25 metros de tierra, resulta insuficiente para que los árboles puedan desarrollarse adecuadamente.

Desde la plataforma, se hace hincapié en que existen otras prioridades más urgentes en ambos distritos que este proyecto de obra civil, el cual argumentan que está siendo promocionado como un nuevo espacio verde, pero que en realidad ni fue solicitado por los habitantes ni soluciona problemas concretos en las comunidades afectadas.

Por todo lo expuesto, concluyen que el impacto social, económico y medioambiental asociado a la cubrición de la M-30 no justifica la magnitud de la inversión propuesta, demandando así que se reevalúen las verdaderas necesidades de los barrios y que se priorice el bienestar colectivo por encima de proyectos de gran escala.