Los representantes del sector agrario han hecho un llamado urgente para que se implemente un giro significativo en las políticas que afectan a la agricultura. Consideran que acuerdos internacionales como el que une a la Unión Europea con Mercosur representan una amenaza inminente para la agricultura española.
En Madrid, el próximo lunes, agricultores y ganaderos se manifestarán a las 11.00 horas frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esta movilización, organizada por las asociaciones Asaja y COAG, busca visibilizar el creciente descontento por la ausencia de respuestas efectivas a los múltiples problemas que enfrenta el campo. En un comunicado, estas organizaciones resaltan que uno de los puntos críticos es el acuerdo entre la UE y Mercosur.
Las entidades agrarias han instado a todos los trabajadores del sector a unirse a la manifestación en este tramo final del año para abogar por un “campo fuerte y justo”. Además, enfatizan la necesidad de protestar contra los tratados como el UE-Mercosur que, según dicen, están llevando a una destrucción sistemática de las bases del sector agrario.
El descontento no es nuevo, ya que desde finales de 2023 ha habido una serie de protestas en diferentes provincias y comunidades autónomas. La culminación de estas acciones fue una masiva tractorada que tomó las calles del centro de la capital en febrero. En respuesta a esta presión social, el Ministerio de Agricultura presentó un paquete de 43 medidas. Sin embargo, Asaja y COAG rechazaron estas acciones, considerándolas “claramente insuficientes” para satisfacer las demandas aún existentes del sector.
Los agricultores y ganaderos de España destacan que los altos costes de producción, junto con los precios de origen extremadamente bajos, están amenazando la viabilidad económica de sus explotaciones. Este panorama ha llevado a muchas de estas operaciones a enfrentarse a un cierre inminente.
Las organizaciones agrarias han señalado la necesidad de realizar reformas críticas a la Ley de la Cadena Agroalimentaria, así como una revisión del sistema de seguros agrarios, que siguen pendientes. También subrayan la urgencia de adaptar la reforma laboral y los costes salariales a las realidades del trabajo en el campo. Esta falta de adaptación agrava la situación del sector y se traduce en un obstáculo adicional para su viabilidad.
La falta de inversiones significativas en infraestructuras y una política de gestión del agua adecuada son otros de los grandes problemas que el sector enfrenta. La mala administración de los recursos hídricos ha generado que convivan problemas crónicos de escasez de agua con desastres provocados por fenómenos meteorológicos extremos, como la reciente Dana que afectó severamente al sureste peninsular.
En este contexto, Asaja y COAG han denunciado que la verdadera amenaza que se cierne sobre el campo español proviene de la proliferación de acuerdos de libre comercio de la UE con países fuera de Europa.
Las importaciones de productos agrarios provenientes de países como Mercosur, Chile, Marruecos y Nueva Zelanda, que se introducen al mercado a precios que no cubren los costes de producción españoles y sin respetar las regulaciones que se exigen a las producciones comunitarias, están teniendo un impacto devastador en la agricultura nacional. Esto ha resultado en pérdidas significativas y la clausura de numerosas explotaciones agrarias.
“Reclamamos un cambio de rumbo en las políticas que afectan al sector agrario, con decisiones más proactivas que defiendan a un sector que se encuentra en una situación crítica, donde los ingresos son insuficientes, las pérdidas de activos son alarmantes y el relevo generacional no es lo suficientemente fuerte para sostener la actividad en nuestras explotaciones y en las áreas rurales,” han enfatizado desde las organizaciones agrarias.
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