Ecologistas en Acción advierte que en 2024 los habitantes de Madrid inhalaron aire con niveles de contaminación superiores a los límites recomendados.
En un reciente análisis sobre la calidad del aire en España, Ecologistas en Acción ha revelado preocupantes hallazgos que afectan a toda la población de la Comunidad de Madrid. Según su informe, en el año 2024, los niveles de contaminación atmosférica superaron los nuevos límites establecidos por la Unión Europea para 2030, poniendo en evidencia un grave desafío para la salud de los ciudadanos.
A pesar de que, comparado con 2023 y los años de confinamiento, la calidad del aire mostró una mejora significativa, con una disminución de entre el 5 y el 38 por ciento de partículas en suspensión y dióxido de nitrógeno, la situación sigue siendo alarmante. La monitorización se llevó a cabo a través de 58 estaciones de control de calidad del aire en la región, lo que permitió a los ecologistas elaborar una clara visión del panorama contaminante.
El informe resalta que, en el contexto de la nueva normativa europea, Madrid excede los parámetros establecidos y afecta a todas las personas que habitan en la región. Ecologistas en Acción ha subrayado esta contradicción, enfatizando la urgencia de que las autoridades locales se alineen con las exigencias de la legislación vigente.
Asimismo, el estudio señala que el dióxido de nitrógeno ha superado el nuevo valor límite anual, especialmente en la capital y áreas metropolitanas como el Corredor del Henares y las zonas urbanas del norte y sur de Madrid. En este contexto, la organización ecologista ha criticado la falta de planes específicos para abordar la contaminación por ozono, a pesar de que su implementación es obligatoria.
Comparando los datos con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el informe pinta un panorama aún más sombrío, sugiriendo que la contaminación en la región sería categóricamente perjudicial tanto para la salud pública como para el medio ambiente.
En un contexto de crisis climática, 2024 se posicionó como el tercer año más cálido desde que se tiene registro, lo que también contribuyó a episodios de contaminación invernales, incluida la intrusión de polvo africano y un alarmante aumento de ozono durante el verano. Las olas de calor de julio y agosto fueron particularmente críticas, resultando en más de 200 superaciones del umbral de información por ozono, afectando no solo a Madrid sino también a sus áreas rurales y suburbanas.
Además, Ecologistas en Acción ha denunciado la ineficacia de las zonas de bajas emisiones existentes en la comunidad, criticando su falta de ambición y la debilidad en los controles de acceso, señalando que el plazo para su implementación se ha excedido en más de dos años.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.