El Ayuntamiento señala 33 áreas clave para combatir la contaminación acústica, que ha disminuido un 80% desde 2006.
En un ambicioso esfuerzo por transformar la calidad de vida en la capital, el Ayuntamiento de Madrid ha revelado un plan integral que incluye 33 áreas clave para la acción y la preservación de 24 zonas tranquilas en la ciudad. Esta iniciativa, presentada por Borja Carabante, delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, forma parte del Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica (PAMCA), aprobado de manera preliminar en septiembre.
El plan deja entrever un compromiso claro con la reducción del ruido, demostrando que desde 2006, la contaminación acústica a la que se enfrenta la población ha disminuido en un notable 80%. Carabante subrayó la importancia de este avance durante su presentación en el Centro Municipal de Acústica, que cuenta con tecnología de vanguardia para la medición y análisis del sonido en la ciudad.
"Desde 2016, hemos logrado reducir el ruido un 50% en horario nocturno y un 40% en horario diurno", afirmó Carabante, añadiendo que esta iniciativa posiciona a Madrid como un modelo a seguir en la confrontación del problema del ruido urbano, que se prevé continuará creciendo en los años venideros.
Carabante se mostró orgulloso de los logros de Madrid en comparación con otras grandes ciudades europeas, afirmando que la capital española supera a ciudades como París, Bruselas y Berlín en cuanto a la gestión de la contaminación acústica. "Estamos en la senda correcta para mejorar la calidad de vida, un tema crucial para el futuro de nuestras urbes", recalcó.
La historia de la regulación acústica en Madrid se remonta a 1969, convirtiendo a la ciudad en una pionera en la implementación de normativas en este ámbito. El PAMCA se vincula a esfuerzos más amplios para crear un entorno más saludable, alineándose con las exigencias de la Ley del Ruido y sus reglamentos relacionados. Este plan no solo promete medidas correctivas, sino que también potencia el uso de transporte público y vehículos eléctricos, fomentando un movimiento urbano más silencioso.
Entre las iniciativas destacadas se encuentra el soterramiento de la A-5 y el desarrollo del Paseo Verde del Suroeste, lo que se espera que disminuya el tráfico en superficie en un 90%, beneficiando especialmente a unas 4.300 personas que hoy se ven afectadas por el ruido. Estas obras también están diseñadas para incrementar los espacios verdes en la ciudad, mejorando así el entorno acústico.
Las reformas como la cubrición de la M-30 a la altura de Ventas no solo eliminarán barreras físicas entre los distritos, sino que también crearán nuevos espacios que contribuirán a reducir la contaminación acústica en zonas residenciales. Carabante mencionó con optimismo diversas acciones ya implementadas, desde la Ordenanza de Movilidad Sostenible hasta la creación de Zonas de Bajas Emisiones, que están transformando el paisaje urbano de Madrid.
El plan abarca también la creación de un nuevo marco de recojo y análisis de las medidas necesarias para compatibilizar la celebración de eventos con el bienestar de los vecinos. Con cerca del 80% de la población menos expuesta a ruidos intensos en comparación con hace unos años, Madrid se posiciona favorablemente en el panorama europeo, con cifras alentadoras en el contexto nocturno.
El Ayuntamiento avanza hacia la creación de una ciudad más silenciosa, con propuestas que incluyen un incremento en el número de autobuses eléctricos y la optimización de tiempos de tránsito en paradas. A través de estas directrices, se busca fomentar una movilidad más tranquila y menos invasiva, con el añadido de establecer criterios acústicos en el desarrollo urbano.
Además, el PAMCA contempla la identificación de 33 puntos críticos donde la contaminación sonora se hace más evidente, así como la designación de 24 zonas tranquilas a preservar, tal como el Parque del Retiro o la Casa de Campo. Estas áreas están destinadas a brindar espacios de confort y calma en medio del bullicio de la ciudad.
Las Zonas de Protección Acústica Especial se han institucionalizado en respuesta a las inquietudes de los vecinos, tratando de mitigar las molestias generadas por la actividad de ocio en lugares como el Centro, Chamberí o Ponzano. Con un enfoque en la conciliación, el plan incluye medidas específicas para la regulación de terrazas y horarios de ruido.
Este importante esfuerzo se lleva a cabo en el Centro Municipal de Acústica, un pionero en España dedicado a medir y controlar los niveles de ruido, ofreciendo servicios tanto a los ciudadanos como a empresas para asegurar el cumplimiento de las normativas. Con un promedio de 1.400 a 1.500 inspecciones anuales, el centro reafirma su compromiso de educar y sensibilizar sobre la importancia de reducir el impacto acústico en la ciudad.
Con estas acciones, Madrid avanza con firmeza hacia un futuro más sostenible y armonioso, demostrando que el bienestar ciudadano y el respeto al medio ambiente son piedras angulares en la construcción de una metrópoli responsable y moderna.
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