El 11 de marzo de 2024, la ciudad de Madrid conmemoró una vez más a las víctimas de los atentados del 11-M, en un emotivo acto que tuvo lugar al anochecer en la estación de El Pozo, sitio clave donde se detonó una de las bombas hace 21 años. Esta jornada especial contó con la activa participación de niños y representantes del gremio de taxistas, quienes aportaron su voz a un homenaje cargado de significado y esperanza.
Los organizadores del evento manifestaron que al incluir a los más jóvenes en el homenaje, se desea subrayar la importancia de sembrar un futuro donde el olvido no prevalezca. "Ellos son la garantía de que la memoria se mantenga viva", expresaron en sus intervenciones, destacando el rol esencial de las nuevas generaciones en la preservación de la memoria colectiva.
A lo largo de la ceremonia, diversos coros de niños ofrecieron emocionantes interpretaciones de canciones significativas, como "No dudaría" de Antonio Flores y "Jueves", una composición del grupo La Oreja de Van Gogh que rinde tributo a las víctimas de esa fatídica fecha.
Más allá de la música, uno de los jóvenes homenajeadores compartió un poema evocador, recordando las trágicas circunstancias del 11 de marzo de 2004. En sus palabras quedó reflejado el compromiso por la verdad, la justicia y la memoria: "Por más que el dolor aceche, nuestra respuesta será verdad justicia y memoria".
La ceremonia también contó con la presencia de figuras políticas destacadas, como Óscar López, secretario general del PSOE-M, así como Rita Maestre y Reyes Maroto, portavoces municipales de Más Madrid y del PSOE respectivamente, quienes se unieron para rendir homenaje a las víctimas y a sus familias.
Durante su intervención, Jesús Fernández, vicepresidente de la Federación Profesional del Taxi, rememoró el papel crucial que desempeñaron los taxistas en la respuesta a la emergencia generada por los atentados. “El taxi es una parte integral de la vida cotidiana en Madrid; todos conocemos a alguien que se dedica a ello”, afirmó, enfatizando la importancia del gremio en momentos críticos.
Fernández relató cómo, el día de la tragedia, muchos taxistas se convirtieron en héroes anónimos, alertando a los servicios de emergencia y trasladando a los heridos hacia hospitales que podían atender las necesidades de los afectados. Destacó el valor de su compañero Joaquín, quien fue uno de los primeros en dar la voz de alarma sobre la situación.
En su discurso, subrayó la vital importancia de mantener y fortalecer los servicios públicos, instando a las administraciones a cuidar de ellos. “Debemos seguir trabajando en ello, asegurando que estos servicios permanezcan robustos. Nuestro compromiso con la sociedad madrileña no proviene de ser mejores o peores que otros, sino de ser parte de esta comunidad como vecinos, padres e hijos”, concluyó Fernández, reafirmando el papel del taxi en el tejido social de la ciudad.
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