En un emotivo suceso ocurrido en la tarde del pasado lunes en el campo de fútbol de La Canaleja, ubicado en Alcorcón, un grupo de entrenadores ha demostrado la importancia de la solidaridad y la preparación ante situaciones de emergencia al salvar la vida de un joven compañero de tan solo 25 años que sufrió una parada cardiorrespiratoria.
Según los informes proporcionados por Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, la alarma se activó alrededor de las 19 horas, cuando un joven se desplomó y dejó de respirar. En un momento crítico como este, la rápida respuesta de sus compañeros fue fundamental, quienes utilizaron un desfibrilador semiautomático para reiniciar su corazón y restablecer su respiración.
Los profesionales de SAMUR-Protección Civil llegaron rápidamente al lugar, donde continuaron con los procedimientos de estabilización del paciente, asegurando su traslado inmediato a un hospital cercano para recibir atención médica especializada. La intervención de la Policía Local también fue clave para coordinar la llegada de los servicios de emergencia y garantizar que todo el proceso se realizara sin contratiempos.
Este caso subraya no solo la importancia de contar con equipos de desfibrilación en lugares públicos, sino también la eficacia y la rapidez de la reacción de personas entrenadas en primeros auxilios. Es un recordatorio de que, en momentos críticos, la actuación oportuna y decidida de compañeros puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.