24h Madrid.

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Aranjuez: Enfrentan juicio tras intento de estrangulación y declaración escalofriante.

Aranjuez: Enfrentan juicio tras intento de estrangulación y declaración escalofriante.

En un estremecedor juicio en Madrid, una valiente víctima de violencia machista ha dado su testimonio, describiendo cómo su ex pareja intentó asesinarla en enero de 2024 después de agredirla sexualmente. Durante el ataque, él le gritaba que iban a morir juntos, pero afortunadamente su compañero de piso interrumpió la escalofriante escena, evitando una tragedia aún mayor.

El fiscal ha solicitado una condena de catorce años de prisión para el acusado, por los delitos de agresión sexual e intento de homicidio. Sin embargo, el acusado ha negado los hechos, argumentando que la víctima disfrutaba de encuentros sexuales más intensos.

Según el relato de la víctima, aquella fatídica tarde quedó con su ex pareja, quien llegó alcoholizado. A pesar de las circunstancias, accedió a mantener relaciones sexuales debido a su relación en aquel momento, pero la situación se tornó violenta cuando él comenzó a estrangularla, provocando que perdiera el conocimiento.

La valiente joven ha descrito el momento como una escena de película, recordando cómo no podía respirar mientras pedía ayuda a sus compañeros de piso. Por su parte, el acusado ha negado haber agredido sexualmente a su ex pareja, asegurando que todo fue consensuado y que él estaba bajo los efectos del alcohol. Alega además que no tenía motivos para matarla, ya que mantenía relaciones con otras mujeres.

Una amiga del acusado ha testificado que éste admitió haber intentado matar a la víctima y que se sentía arrepentido, mostrando un evidente estado de alteración. Los hechos ocurrieron en el domicilio de la víctima, a la que el acusado accedió con las llaves entregadas voluntariamente.

Durante el juicio se ha revelado que, tras la negativa de la víctima a retomar la relación, el acusado intentó besarla y manosearla de forma agresiva, llegando incluso a intentar asfixiarla agarrándola fuertemente del cuello. Solo la intervención del compañero de piso evitó una tragedia aún mayor, interrumpiendo el violento acto.