En la Comunidad de Madrid, el año 2023 ha sido testigo de un alarmante aumento del 14,39% en los casos de urgencias relacionadas con el consumo de sustancias psicoactivas, un fenómeno que se ha estado intensificando a lo largo de los últimos años. Esta tendencia creciente ha sido en gran medida impulsada por el consumo de alcohol, que continúa siendo la principal sustancia involucrada en estos incidentes.
Los datos recientes indican que, en un período de doce semanas de 2022, se registraron 1.169 episodios de emergencia en hospitales, lo que, de extrapolarse a lo largo del año, resultaría en un total estimado de 5.104 episodios —un incremento del 9,15% en comparación con el año anterior. En el ámbito de la atención extrahospitalaria, a través de los servicios de emergencia como Samur y Summa 112, se contabilizaron 1.276 episodios en las mismas doce semanas, lo que podría llevar a un total anual de 5.672 casos, reflejando una asombrosa subida del 19,56%.
Combinando tanto las urgencias hospitalarias como las extrahospitalarias, el número total de episodios asciende a 10.776, lo que representa un notable repunte del 14,39% en relación con el año 2022, que había cerrado con 9.420 incidentes. Estos datos se hallan plasmados en los informes sobre Urgencias Hospitalarias y Urgencias Extrahospitalarias por consumo de sustancias psicoactivas, elaborados por la Dirección General de Salud Pública, utilizando datos de siete hospitales de la región y centrados en la población de 14 a 64 años.
La metodología para la recolección de datos se basa en la selección aleatoria de una semana de cada mes, la misma utilizada tanto para las urgencias hospitalarias como extrahospitalarias. Este enfoque permite extrapolar los resultados anuales multiplicando por cuatro, a fin de representar con precisión la situación general del año.
En un esfuerzo por combatir esta creciente ola de consumos problemáticos, la Comunidad de Madrid ha lanzado esta semana un Plan Regional contra las Drogas, que apunta especialmente al público juvenil. Este plan cuenta con una inversión prevista de 200 millones de euros y comprende 75 medidas, que van desde un refuerzo en la inspección y prevención hasta la creación de un buzón anónimo en colegios para reportar la presencia de drogas, así como la organización de eventos como carreras y grandes conciertos.
Según informes oficiales de la Comunidad, el 2023 se ha cerrado con más de 300 muertes relacionadas con drogas, ya sea por sobredosis, accidentes de tráfico o suicidios. En el último año, se ha registrado un incremento notable en el uso de cannabis y en la aparición de nuevas sustancias psicoactivas entre adolescentes y jóvenes adultos, lo que subraya la necesidad urgente de estrategias de prevención efectivas.
En la sesión del Pleno de la Asamblea, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, hizo referencia a que este año se ha observado una alarmante cifra de 5.436 ingresos en el Sermas debido a problemas severos de psicosis provocados por el consumo de drogas. Además, destacó que España se posiciona como el país de la Unión Europea con el mayor consumo de cannabis. Los datos de la “Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España, ESTUDES 2023” revelan que un abrumador 92,3% de los menores de 20 años que reciben tratamiento por consumo de sustancias se encuentra lidiando con problemas relacionados con el cannabis.
Los números en los episodios de urgencias hospitalarias reflejan que el 63,6% de los atendidos son hombres, con una media de edad de 37,7 años, siendo el grupo más numeroso el de 20 a 24 años (13,9%). Cabe señalar que ha habido una reducción en el porcentaje de españoles atendidos, que pasó del 77,1% en 2022 al 75% en 2023.
El alcohol sigue dominando las estadísticas, representando el 60,6% de los episodios, con las benzodiacepinas en un 32,4%, la cocaína en un 20,9% y el cannabis en un 11,5%. Además, se ha observado que los episodios de emergencia están asociados a antidepresivos en un 8,2% de los casos, mientras que los opioides representan un 4,1% y los antipsicóticos un 2,8%. Un tercio de los episodios presenta un patrón de policonsumo de sustancias, lo que añade una capa de complejidad a la problemática del consumo.
Aunque algunos tipos de sustancias han mostrado una ligera disminución comparativa con 2022, como el alcohol, las benzodiacepinas, la cocaína y el cannabis, han aumentado los episodios relacionados con antidepresivos y hipnosedantes, mostrando un mayor impacto en el sector femenino.
Las nuevas sustancias psicoactivas han comenzado a dejar su huella, con 44 episodios reportados (un 3,4% del total), ligados al consumo de MDMA y otras drogas de diseño, mefedrona, GHB y ketamina, lo que indica una diversificación en los patrones de consumo y un desafío creciente para las políticas públicas de sanidad.
Durante 2023, se evidenció también que el 75,8% de los pacientes presentaban un tipo de consumo habitual, incrustándose en un contexto donde el 16% de los casos se relacionaban con intentos autolíticos, un porcentaje que ha aumentado en comparación con el 13,9% del año anterior. Además, la proporción de episodios que requirieron ingreso hospitalario se elevó a un 10,3% frente al 9,1% de 2022, lo que indica una necesidad urgente de recursos médicos y apoyo continuado.
La recolección de datos muestra un total de 2.237 diagnósticos, promediando 1,8 diagnósticos por episodio, y un total de 1.884 sustancias, de las cuales el 33,3% de los episodios implicaron más de una sustancia. Los casos que requirieron ingreso hospitalario alcanzaron un 10,3%, redondeando un panorama inquietante que incluye episodios de urgencias ligados a accidentes de tráfico y prácticas de chemsex.
En el ámbito de las urgencias extrahospitalarias, donde el Samur y el Summa 112 brindaron atención, se constató que el 61,9% de los pacientes eran hombres, con una edad media de 35,4 años. En esta área, el alcohol fue, nuevamente, el protagonista, apareciendo en el 88,2% de los casos, seguido por la cocaína (6,9%) y las benzodiacepinas (4,0%). La notable cantidad de episodios —un 76,9%— vinculados exclusivamente al consumo de alcohol subraya la relevancia de este problema en la atención de emergencias.
Comparando con el año anterior, se observa un aumento en la proporción de incidentes relacionados con el alcohol y otros estimulantes, en contraste con la disminución de hipnosedantes y cannabis. Este cambio de tendencias indica una necesidad constante de adaptarse a los nuevos patrones de consumo. En 2023, el número de episodios autoinformados relacionados con nuevas sustancias psicoactivas subió a 40, representando el 3% del total.
Finalmente, el 48,8% de los episodios de urgencia se resolvieron en el lugar de la intervención, mientras que el 51,2% requirieron un traslado a un centro hospitalario, un porcentaje significativamente mayor que el del año anterior. La recopilación de diagnósticos en 2023 alcanzó un total de 1.701, similar a la cifra del año previo, y se confirma que el alcohol continúa siendo la sustancia más citada en los informes sobre el tratamiento de drogodependencias en la Comunidad de Madrid, afectando ampliamente a la población y destacándose entre los nuevos casos de pacientes en tratamiento.
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