Bolaños intenta subir a tribuna del acto cívico-militar de Sol y provoca choque entre Comunidad y Gobierno.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Isabel Díaz Ayuso, y el Ejecutivo central liderado por Pedro Sánchez han protagonizado un nuevo enfrentamiento debido a la presencia del ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, en el evento del Dos de Mayo. La polémica surgió cuando el PP de Madrid acusó al ministro de haberse "autoinvitado" a los actos institucionales. Las autoridades regionales informaron que solo se había cursado invitación a la ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, quien finalmente no asistió. Sin embargo, el Ejecutivo central confirmó la asistencia de Bolaños y la ministra de Defensa, Margarita Robles.
El Gobierno regional anunció que la representación del Gobierno en el acto recaería en la ministra Robles, quien siempre ha respondido a los llamados de Madrid. A pesar de ello, se reservó una silla para Bolaños en la primera fila del acto cívico-militar del exterior de la Real Casa de Correos. Al llegar al evento, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, criticó que Bolaños quisiera acudir al acto "de okupa". Mientras que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, opinó que estaba bien que ambos ministros tuvieran espacio en la fiesta, pero hizo hincapié en que "el Gobierno de España lleva mucho tiempo faltando a la institucionalidad del país".
A su llegada al patio de la Real Casa de Correos, Ayuso saludó a los presentes en la primera fila, pero cuando el ministro se acercó, ella lo ignoró y continuó dando la bienvenida al resto de los asistentes. Esto provocó murmullos y risas entre el público. En su discurso, la presidenta de la Comunidad de Madrid se refirió a los "ataques a Madrid" desde el Gobierno, una denuncia que realiza públicamente constantemente.
Al final del acto en el interior, las autoridades se dirigieron a las puertas del edificio donde se celebra el evento cívico-militar. En ese momento, se produjo un encontronazo entre el ministro y la jefa de protocolo de la Comunidad, Alejandra Blázquez. Bolaños intentó subir a la tribuna de autoridades, pero Blázquez le cortó el paso, argumentando que ya había "una ministra" y que se estaban "cumpliendo toda la normativa con respecto a la representación institucional". El ministro tuvo que quedarse detrás a un lado de la tribuna mientras se desarrollaba el acto.
Después del incidente, fuentes del Ejecutivo central criticaron al Gobierno del PP por considerar que la Comunidad de Madrid es su "cortijo" y denunciaron que parezca que el orden protocolario que rige en España no sea el mismo que en la capital. Según estas fuentes, se incumplió el Real Decreto 2099/83 sobre la ordenación general de precedencias en España, que establece que los ministros del Gobierno estarán representados antes del alcalde y del jefe de la oposición. Mientras que desde el entorno del presidente del PP han defendido que se cumplió el protocolo establecido y han recordado que, el año pasado, Sánchez firmó un decreto para delegar en el ministro la representación institucional.
Desde el Gobierno madrileño, se respaldó la postura de la jefa de protocolo y se enfatizó que "la representación institucional estaba cubierta por una ministra". "El Gobierno estaba representado, y su equipo lo sabía", concluyeron.
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