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El TSJM confirma una condena de 7 años de prisión por incendiar el refugio de un sintecho.

El TSJM confirma una condena de 7 años de prisión por incendiar el refugio de un sintecho.

Madrid, 29 de noviembre - En una impactante decisión, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ratificado la condena de un hombre a siete años y medio de prisión por intentar asesinar a una persona sin hogar en el distrito de Tetuán. El acusado prendió fuego a la manta que cubría a la víctima mientras dormía, un acto que evidencia la creciente problemática de la violencia contra los más vulnerables en nuestra sociedad.

Según la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, se desestima un recurso de apelación presentado por el condenado, quien intentó revertir la decisión tomada en su contra por la Audiencia Provincial de Madrid el pasado febrero. La Sala ha contundentemente señalado que el comportamiento del acusado demuestra un claro peligro, donde una aparente indiferencia hacia la vida de otra persona queda en evidencia.

Los hechos ocurrieron cuando el individuo se acercó a una calle donde la víctima se encontraba profundamente dormida, resguardada del frío bajo cartones y una manta. Sin ningún tipo de remordimiento, el condenado utilizó un mechero para encender el edredón, actuando con la intención de acabar con la vida de un ser humano.

El incidente fue interrumpido por un transeúnte que paseaba a su perro, quien se dio cuenta del fuego y rápidamente se apresuró a apagar las llamas golpeando la manta. Al confrontar al agresor, le preguntó directamente si su intención era matar; a lo que este respondió fríamente que "él se lo había buscado". Este triste intercambio subraya la deshumanización y la falta de empatía que muchas veces se observa hacia las personas en situación de calle.

La Sala ha declarado que las pruebas presentadas demuestran de manera clara y contundente la responsabilidad del acusado. A través de un análisis meticuloso e imparcial de las evidencias, los magistrados concluyeron que el "animus mecandi" —la intención de matar— del denunciado es evidente, lo que refuerza la validez de la condena inicial y mina la versión de los hechos que el apelante ofreció ante el tribunal.

En consecuencia, el fallo judicial no solo respalda la decisión del tribunal inferior, sino que también desestima cualquier intento de desacreditar los hechos tal y como fueron presentados. Con esta sentencia, se pone en relieve la importancia de proteger a las personas más vulnerables y de perseguir judicialmente aquellos actos de violencia que socavan la dignidad humana. Cabe señalar que, aunque la decisión no es definitiva, el condenado aún tiene la opción de recurrir en casación.