24h Madrid.

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Los trenes 'suizos' de la C-9 de Cercanías serán retirados el domingo para renovar la línea por completo.

Los trenes 'suizos' de la C-9 de Cercanías serán retirados el domingo para renovar la línea por completo.

Una oportunidad para disfrutar de esta línea centenaria utilizada principalmente por senderistas y esquiadores.

MADRID, 1 May.

La C-9 de la red de Cercanías de Madrid que conecta Cercedilla y Cotos hará este domingo día 5 su último trayecto con viajeros y despedirá para siempre a los icónicos trenes de la serie 442 de Renfe, la tercera generación de material móvil de esta línea de montaña, conocidos como los 'suizos' y actualmente en funcionamiento.

Las obras para la renovación integral de la línea obligarán a cerrar el servicio durante aproximadamente un año, con la sustitución de la infraestructura por parte de Adif y de las estaciones, de lo que se ocupará Renfe. Durante este tiempo, el servicio se prestará por carretera con autobuses gratuitos.

De esta forma, hasta el domingo y con un puente a la vista la Zona Verde de Cercanías Madrid permitirá disfrutar todavía en tren del entorno de la Sierra de Guadarrama, con parajes como los Siete Picos, Valle de Valsaín, Navalmedio o Fuenfría y el Mirador de la Reina.

Con cinco circulaciones diarias por sentido y dos más durante los fines de semana, es imprescindible realizar la reserva hasta con seis días de antelación ya que los trenes circulan con plazas limitadas. El precio del billete es de 17,40 euros.

Una oportunidad para disfrutar de esta línea centenaria utilizada principalmente por senderistas y esquiadores para el acceso desde Cercedilla hasta el Puerto de Navacerrada y Cotos. Tiene una longitud de poco más de 18 kilómetros y un desnivel de 719 metros, al partir de los 1.100 metros de altitud en Cercedilla y llegar a los 1.819 del Puerto de Cotos.

El domingo también será la fecha de despedida para los icónicos trenes que dan servicio a esta C-9, los de la serie 442 de Renfe que se introdujeron en la línea en la década de los setenta.

Desde la inauguración el 12 de julio de 1923 a las 18 horas del Tren de Montaña de Guadarrama, la línea ha sufrido cambios y la modernización de los trenes hasta llegar a los actuales de la serie 442, cuyas primeras unidades empezaron a llegar a la línea en 1976 y 1982 y que ahora darán su adiós definitivo.

Las vías por las que circulan los trenes son de vía estrecha o ancho métrico (1000mm), frente al resto de las unidades de Cercanías de Madrid, con un ancho de 1668mm (ancho ibérico), debido a la orografía del terreno, con rampas de 6x100 y curvas de 60 metros de radio, lo que ha marcado la elección del material móvil a circular por ella.

La línea comenzó a funcionar un mes después, el 11 de agosto, con los trenes de la serie 100, compuesta por dos automotores (WM-1 y WM-2) y dos remolques (WR-1 y WR-2) y conocidos como 'los suizos' por su inspiración en la industria ferroviaria suiza para líneas de montaña, una denominación que ha perdurado en el tiempo para designar al material móvil de la línEa.

Con una cabina para el conductor en cada extremo, los primeros vehículos tenían asientos de madera de pino, cajas de madera de roble y el techo y suelo de pino americano.

La remodelación integral del trayecto entre Cercedilla y el Puerto de Navacerrada de la década de los 70 y el cambio de tensión de la línea (de 1250 V a 1500 V) supuso la consolidación de los nuevos trenes de la serie 442, que marcaron un hito en la historia de la línea al mejorar la calidad y eficiencia del servicio.

La composición múltiple es de tres o cuatro coches, en función de la ocupación, y cuenta actualmente con una capacidad de 100 viajeros sentados (48 en el remolque, 40 en el motor y 12 asientos plegados en las plataformas) y 25 viajeros de pie por coche.

Está adaptado a las gélidas temperaturas, con calefacción incorporada en los asientos y una pequeña cuña quitanieves regulable en altura, que permite expulsar los posibles obstáculos situados en la vía.

Debido a las continuas pendientes en el terreno, los cinco sistemas de frenado son fundamentales. Cuando el tren frena, los motores se convierten en generadores eléctricos que absorben la energía cinética de los ejes y la envían a las resistencias en el techo que quedan disipadas por calor.

Además, dispone de un espacio para las bicicletas, pudiendo llegar a transportar a un máximo de seis. Como curiosidad, según destaca Renfe en su blog, el tren ha servido para transportar víveres y medicamentos a los vecinos del Puerto de Navacerrada en épocas de grandes nevadas, así como a los Bomberos junto con el agua necesaria para extinguir dos incendios próximos a la vía de difícil acceso en sus vehículos.

Estos trenes serán sustituidos por seis unidades alpinas que ya está construyendo CAF y que están compuestas por dos coches, disponen de los últimos avances tecnológicos y de accesibilidad y confort a bordo, además de una zona para bicicletas y suficiente espacio para mochilas y esquíes.

La llegada de estos nuevos trenes permitirá aumentar las frecuencias de la línea e incrementar el número de viajeros por trayecto, al disponer de mayor capacidad.