24h Madrid.

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Madrid urge al Ministerio a destinar 1.200 millones a depuradoras para cumplir normativas de vertido.

Madrid urge al Ministerio a destinar 1.200 millones a depuradoras para cumplir normativas de vertido.

En un apremiante llamado a la acción, Borja Carabante, delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad de Madrid, ha urgido al Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico a cumplir con la inversión comprometida de 1.200 millones de euros desde 2009 en infraestructuras de depuración de agua. Esta falta de inversión ha llevado a que en la capital no se cumplan los niveles de vertido, especialmente los niveles de nitrógeno.

El Protocolo de 2009 firmado entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ayuntamiento de Madrid estableció obligaciones de inversión por ambas partes. Sin embargo, mientras que el Ayuntamiento ha invertido casi 1.000 millones de euros, el Gobierno central no ha destinado nada.

La remodelación de las depuradoras de La China, Butarque y Sur requiere de esos 1.200 millones, que el Gobierno nacional adeuda desde hace 15 años. Esta situación ha sido calificada como una huelga de brazos caídos por parte de la Administración General del Estado, dejando al Ayuntamiento de Madrid con la responsabilidad de llevar a cabo las inversiones necesarias.

La falta de cumplimiento de los niveles de vertido, en especial los de nitrógeno, ha llevado a un aumento en el canon anual que Madrid debe pagar a la Confederación Hidrológica del Tajo. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha comunicado esta problemática a la ministra Teresa Ribera en una carta reciente.

Estos incumplimientos tienen consecuencias significativas para el medioambiente, dado el efecto dañino del nitrógeno. A pesar de los reiterados llamados y comunicados al Ministerio en los últimos cinco años, la falta de acción persiste y los 1.200 millones de euros comprometidos en 2009 siguen sin destinarse a las inversiones necesarias.

Ante esta situación, Carabante ha denunciado la falta de intención por parte del Estado de llevar a cabo esas inversiones cruciales para la ciudad de Madrid en el corto plazo. La urgencia de resolver este problema se hace cada vez más evidente, mientras la capital sigue sin cumplir con los niveles establecidos de vertido.